Durante medio siglo
la poesía fue
el paraíso del tonto solemne.
Hasta que vine yo
y me instalé con mi montaña rusa.
Suban, si les parece.
Claro que yo no respondo si bajan
echando sangre por boca y narices.
Versos de salón, 1962.
Durante medio siglo
la poesía fue
el paraíso del tonto solemne.
Hasta que vine yo
y me instalé con mi montaña rusa.
Suban, si les parece.
Claro que yo no respondo si bajan
echando sangre por boca y narices.
Versos de salón, 1962.


esperanza.
1. f. Estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos.
2. f. Mat. Valor medio de una variable aleatoria o de una distribución de probabilidad.
3. f. Rel. En la doctrina cristiana, virtud teologal por la que se espera que Dios dé los bienes que ha prometido.
1. f. Tiempo medio que le queda por vivir a un individuo de una población biológica determinada. Para los recién nacidos coincide con la duración media de la vida en dicha población.
1. loc. verb. Esperar, con poco fundamento, que se conseguirá lo deseado o pretendido.
1. locs. verbs. Darle a entender que puede lograr lo que solicita o desea.
1. loc. verb. Corresponder el efecto o suceso a lo que se esperaba.
1. loc. interj. Cuba, Méx. y Ven. U. para indicar la improbabilidad de que se logre o suceda algo.

Suele apelarse al parecido entre un huevo y una castaña como ejemplo supremo de ironía para demostrar su radical diferencia. Así, parecerse como un tal a una cual es, lo contrario… Y se equivocan, pues huevo y castaña son cáscara que guardan, vida. De reinos distintos, al decir clasificatorio, pero vida, de ave y vegetal… Y además resultan comestibles, los dos contenidos... Se parecen, entonces
Muestra de que vivimos en la república de la paradoja es el acto de intervención ‘socializante’ de
Paradójico es, ya ustedes saben, que quienes hasta antes de ayer recitaba loas al libre mercado y su autorregulación nunca observada, ahora digan, o el Estado o el cielo… nosotros no tenemos solución. Es claro que la locura humana no ha llegado aun tan lejos, y en momentos, de interés, generalmente, se opte, aún confiando en Dios (como tienen escrito en el billete verde) por echar mano de las arcas públicas para ‘salvar’ aquello que vale menos (mucho menos) y hacer, a fuerza de recursos públicos, que valga, algo
En idéntica línea hemos conocido en España, en estos días pasados, que el señor que es presidente ahora de la asociación patronal mayoritaria, piensa que, en ocasiones, porque hay circunstancia que así lo recomiendan (léase, cuando interesa), el libre mercado se ha de ‘suspender’, actuando entonces nuestro santo padre Estado y nuestra venerable madre Administración, guardándonos (les) de sus ‘miserias’
La derecha política no se sonroja, o se sonroja poco, al ver el fracaso del ‘libre mercado’ ‘inflado’ a costa de supuestos crecientes constantes valores de las propiedades inmobiliarias. No se sonroja, sino que pide o toma de la caja pública, en acción de salvación sistémica. Y la izquierda socialdemócrata, tampoco se sonroja. Antes bien, se pone casi roja afirmando que el libre mercado no es cuestionable, ni ahora ni nunca, amen. Poniendo el mundo, de las ideas político económicas, al revés… Paradoja
Entre tanto… ¿Qué hay del ser?
Qué hay de cómo nos sentimos… De cómo damos a nuestras emociones salida… De cómo vivimos (con qué nivel de tensión y frustración o impotencia)…
¿Qué hay de la integridad y del disfrute con plenitud? (No se trata de sexo, aunque también)... ¿Qué hay del disfrutar la vida, tal cual?... ¿Qué hay del amor sin condiciones?...
¿Qué hay de la paz?...
¿Es posible la felicidad sin centros comerciales?... Y sin propiedades muebles o inmuebles... ¿es posible?
¿Es posible vivir sin Mercado?...
¿Y sin Estado?...
Tener y hacer… Hacer para tener y tener para hacer… No importa si ser o no ser. Nos olvidamos de nosotros mismos, queriendo tener y queriendo hacer… Nos olvidamos de nosotros y, peor aún, olvidamos a los demás… Culpándoles, tantas veces, de nuestros activos devaluados, a fuerza de no usarlos, sobre todo del activo amor… Culpando, de lo que sea que nos venga bien… De la “avalancha de la inmigración” o de “lo mal que me tratas y lo poco que me quieres”… Culpando siempre, no importa sea individual o colectivamente… Por no ser o querer ser… Por sólo tener, aunque, se aprende, haya que hacer para tener y, obvio… teniendo podemos hacer (también se enseña)
El capitalismo ha vuelto a fracasar, no es capaz de regularse solo el mercado, o de serlo, requiere tanto tiempo y tales costes, que resulta insoportable (la seguridad nacional, y cosas así, andan siempre considerando los costes sociales, y no es para menos)… El sistema (modelo) no es sostenible consumiendo recursos (limitados) constantemente como si nada pasara (como si la fuente nunca se agotara)…
Tener para hacer y hacer para tener no nos hace felices a los humanos. Se sabe que la depresión (mal existencial) es enfermedad de nuestra era en nuestro entorno desarrollado (los pobres no pueden deprimirse fácilmente)…
Un huevo y una castaña, se parecen… Guardianes cáscaras de vida en desarrollo o a desarrollar… La felicidad de ser, y el mercado y el capitalismo y el tener y el hacer… Son como una hormiga y un robot…
La apariencia nos gana y nos gobierna, pues con ella nos contentamos, sin adentrarnos, sin vincularnos, sin ser… Apariencia que nos hacen dudar de la igualdad de un huevo y una castaña. Apariencia de mercados autorregulables y siempre alcistas. Apariencia de felicidad teniendo (cosas y casos)… Apariencia de que el ser se hace o de que al hacer somos… Sin fijarnos en que somos (soy)… sin tener y sin hacer, y que el ser, es aquello más valioso que tenemos, además a coste cero… Paradoja, otra vez.
la foto es de KarmaKiller



Es una curiosidad toponímica y local –Insular-
En Fuerteventura hay varios parajes conocidos y rotulados –oficialmente- como Rosas (ver mapa en Google Maps)
Rosas hay muchas. Del Taro; de
Con motivo de algún Catastro o de otras labores topográficas, alguien –o algunos… no sé- tomó mal la nota o anoto mal y de roza pasó la cosa a rosa… Y tan feliz todo el mundo.
A mi me parece que el toponímico disparate es una ‘curiosidad’… Lamentable a estas alturas. Porque, la verdad, me parece una ‘curiosidad’ y un ‘particularismo’… analfabetizante. (Word se empeña en subrayar analfabetizante. Pero yo insisto. Porque igual que hay alfabeto hay analfabeto… Y lo mismo que está la alfabetización… bien puede estar –aunque mal- la analfabetización)
El castellano –por español- lenguaje que se habla en Canarias –o dialecto canario- tiene, entre otras, la característica del seseo. Las c y las z, las pronunciamos todas como eses (s). Esto es motivo -pienso yo- del cambio de Roza a Rosa.
Pero una cosa es que hablemos como hablamos y otra es que el concepto no es el mismo y dialecto es una cosa y ortografía es otra.
Yo invito a los Públicos organismos que corresponda –Cabildo de la isla y Gobierno Autónomo- a renombrar como es debido en ortografía y concepto. Aunque no sé si ellos se dejarán –invitar- Pero ‘nacionalistas’ que son quienes gestionan ahora los Órganos aquellos –nombrados- harían bien llamando a las cosas por su nombre. La toponimia no es gratuita. Todo tiene una historia. Y aquí –en
Roza de Catalina García, porque de ella fue, aunque no sé quién fue. Roza de Los James –parece que estos fueron ingleses- Roza de
Y es que en una isla tan árida –aunque preciosa- no podía haber tanta rosa… desde tanto tiempo atrás.

Como no hay uno sin dos –creo- he creado otro espacio. Escrito con teclado.
He publicado en él y con él algunas cosas que ya han estado por aquí. Esas las he subido –o mejor cambiado de sitio- en primer lugar, para que queden como las más antiguas. Otras, que estuvieron antes publicadas en La página de los cuentos, las he colgado también. Y unas terceras, pocas, que nunca antes habían salido del espacio del disco duro -pero también les llegó su hora pública-
El motivo del cambio y la ampliación es cuestión de espacio también. Me pareció más oportuno dejar en estos Colores los “temas” de ámbito social y llevarme a otro sitio –Escrito con teclado- aquellos de ámbito individual o personal. No por bipolar desdoblamiento sino por comodidad y organización.
Aquí dejo las palabras que explican mi visión de la vida social y pública, y aquellas que informan sobre los efectos y significados que a mi visión tienen los hechos y realidades que voy conociendo en noticias, informes o estudios.
Allí dejaré palabras que explican sueños; ficciones hechas realidad; realidad hecha ficción; sentimientos…
Una ocupación –como cualquier otra- que a mi me sirve para ser quien soy, siendo quien soy, desde donde estoy. Usando mi libertad –que es un bien precioso- y la tecnología de la información y la comunicación –que es invento valioso-
Ojalá -law šá lláh- con estas tecnologías y nuestro trabajo seamos capaces de generar nuevas formas de pacífica; libre; creativa; democrática; solidaria… convivencia social. Con
-siempre me sale el iluso, por ilusionado, que soy-

Un día, ya incapaz de mantener la piedra, la dejo caer
Nos perdimos muchas veces en un –imaginario- océano de olas magníficas por aterradoras.
Nos perdimos varias, muchas... tantas veces en soñados, imaginarios… aparentes espacios terrestres o marinos de espejismos, olas y abismos.
Nos perdimos hasta el infinito… para no volver a encontrarnos.
En algún lugar estaremos siempre anónimos el uno al otro.
En algún lugar seguiremos aprendiendo a explorar.
En algún lugar consultaremos mapas, cartas y portulanos… ilusionados con encontrar, quizás nada. Ilusionados.
Exploradores más bien torpes, nos perdimos perdiéndonos… en algún lugar.
Nos perdimos lo mejor de no perdernos por no saber explorar… por no saber esperar… por no saber indagar… por no saber encontrar.
Nos perdimos.
Y ahora que no nos hallamos; recuerdo que siempre me fastidio perdernos.
Y ahora que no nos hallamos; sé no quiero volver a encontrarte… para no volver a perderte, para no volver a empezar una ruta rutinaria de querer y no saber; de saber y no bastar.
Ahora que no nos hallamos… cada camino se hará.


He releído un post que subí en septiembre pasado.
Invito a leerlo… merece el esfuerzo.
Son palabras de fantástica bondadosa humanidad. Fantástica, porque por poema es ensoñación y… hasta quimera. Bondadosa, porque ansía expandir bienestar y felicidad… ¿hay algo mejor? Y humanidad, porque no se aleja el poeta ni sus versos de la condición misma de la especie… y las limitaciones de todo tipo que tenemos.
En el post anterior exprese admiración por tres mujeres, aunque en el espacio, además de la primera foto, el mayor número de palabras fueron para Madame Royal.
Su rostro me resulta hermoso y si es el espejo del alma –de la suya y de la de todo humano ser- pues tenemos a la vista un alma… divina, lo que no deja de ser una reiteración, pues todas las almas son por naturaleza divinas, no?. Pero bueno, así salió y así lo dejo.
El hecho cierto es que José Gervasio Morales (Uruguayos en Lanzarote) me dio la idea en su comentario al post de las musas. Y use la búsqueda y apareció –no voy a decir por arte de magia, pero hubiera sido bonito-
Apareció el blog de Ségolène –espero que disculpe la confianza- Y le escribí, claro. Un pequeño comentario (se puede leer aquí, porque lo han publicado)
Ahora, en mi blog, para que no dé lugar a dudas sobre la naturaleza de mis intenciones –hoy están las cosas muy difíciles…- una vez que -al menos en mi imaginación- Madame Royal conoce de mi existencia sobre este planeta que compartimos. Le voy a escribir la carta.
(tal… tal… tal)
París
Apareció usted en mi vida viendo un telediario, y al instante supe que se trataba de una aparición del cielo, que por tener forma humana solo puede darse en
No es mi intención abrumarla con excesivos halagos que la hicieran pensar de mi algo extravagante –que es palabra que uso menos- Pero créame, al menos lo escrito, está meditado y sopesado.
Antes signifiqué su madurez -reconozco que eso me atrae de las mujeres- Ahora también menciono su gusto por la política. Y hago coincidencia de las dos condiciones porque me permiten explicarle que no solo es una cuestión de imagen mi agrado al verla. También es una cuestión de admiración por intuición. Me explico mejor.
La política es pasión que compartimos –aunque usted la ejerce más activamente que yo- e ideológicamente estamos –más o menos- del mismo lado también. Entonces, por su vocación y sus ideas –siempre he pensado que ser de izquierdas implica un mayor ejercicio intelectual, y que me perdone la gente de derechas pues no es nada personal, y espero poder aclararlo de mejor manera en otra ocasión- …
(me pierdo)
Por sus vocación y filosofía, decía; interpreto es usted persona de intelecto flexible y dado a reconocer el relativismo de las cosas del mundo y la condición humana. Añadido eso a la madurez, el resultado es: enorme atractivo.
Aquel resultado, elevado por el efecto de la apariencia –sus ojos sobre todo-, da una nueva magnitud que, por rubor, no me atrevo aquí a expresar con toda crudeza, pero que en versión más suave, se escribiría… me enamora usted.
Entonces, a la lectura de todo lo escrito, solo queda añadirle que me permito postularme como su más entregado servidor –en la medida en que usted y yo, seguro, interpretamos tal adjetivo-
Yo sería felizmente para usted un fiel colaborador. Incluso podría llevarle el desayuno a la cama –si duerme usted sola, claro- Y leerle los periódicos –en castellano, eso sí-… qué sé yo. Podría ayudarla a usted en muchas faenas y lo haría gustoso. Y vivir en París no me importa.
Si quiere usted le envío mi currículum. Seguro que en el presupuesto de que dispone tiene cabida un asesor más. Para políticas de
Nuestra relación se podría enmarcar mediante un contrato formal, con la figura que corresponda según el ordenamiento francés, en el cual definamos prestaciones y contraprestaciones, para que así sea todo claro y no tengamos que discutir nunca –o casi-
Bueno… no la ocupo más, y yo también me desocupo de esto, que siempre hay otras cosas que hacer. Pero sepa que lo dicho es sincero y que estaría dispuesto a vivir, junto a usted, esta fantasía mía de mañana de sábado luminoso y con menos viento que ayer.
Siempre a sus pies es una frase de despedida que tiene su cosa morbosa, y no por eso menos seria, así es que la usaré para finalizar la carta, junto a tres besos, que espero reciba usted con agrado.


